¿Por qué… no traigo tapabocas?

Tapabocas
Para dejar claros los antecedentes, hago de su conocimiento que vivo en Guadalajara, Jalisco y no tuve suspensión de actividades ni permisos para dejar de ir al trabajo.
Por lo tanto he tenido que presentarme a trabajar y hasta hoy he decidido hacerlo sin tapabocas. ¿por qué?
Primeramente, porque no me muevo en transporte público. Afortunadamente puedo salir de casa para ir al trabajo y regresar en auto.
El riesgo de una probable infección lo considero mucho menor que si anduviera en transporte público.
(Inicia sarcasmo) Porque gracias a las acciones tomadas por el Gobernador de Jalisco y su gabinete, estoy seguro que nada pasará aquí y que Jalisco está blindado al 100% contra la anteriormente llamada influenza porcina, ahora llamada influenza humana, según la Organización Mundial de la Salud (termina sarcasmo).
Porque no lo soporto. Me desespera no poder respirar bien y poco tiempo aguanto ese artefacto cubriendo mi nariz y boca. Sé que es una recomendación por mi bien, pero no deja de ser algo muy molesto.
Porque no hay tapabocas a la venta, a pesar de lo que declare el Secretario de Salud de Jalisco, Alfonso Gutiérrez Carranza.
–
Actualización el jueves 30 de abril: He decidido que no me va a pasar nada por usar tapabocas. No se me va a caer la jeta, ni se van a burlar de mí (creo), ni me voy a ver como alienígena. No lo usaré en mi trabajo porque somos solamente 5 personas en la oficina, ni en el auto, porque conduzco solo.
Sin embargo, sí lo utilizaré para ir al súper o a la farmacia, o mientras esté atendiendo el negocio. Eso sí, pondré un letrero que diga que estoy usando el tapabocas para seguir las recomendaciones de la Secretaría de Salud y no porque tenga alguna enfermedad. Espero que no resulte contraproducente lo del tapabocas en el negocio y la gente se vaya pensando que estoy enfermo.
Comentarios recientes